Unidad interna

Apuntar una gran antena direccionable hacia un pequeño objeto muy lejano, y por lo tanto no visible a simple vista y que, además, está en continua reformulación, no es tarea fácil. Imagine una rueda en la que el eje lo representa a usted, y la llanta, la órbita del concepto. Cualquier punto del eje permanece siempre a la misma distancia de cualquier otro punto de la rueda, incluida la llanta, aunque la rueda gire. Y si dos objetos permanecen siempre a la misma distancia no existe movimiento de uno con respecto al otro, aunque ambos se desplacen con respecto a un tercero.

 

Ahora imaginemos una tecnología basada en las emociones donde sus materiales, técnicas y herramientas están dotadas de un significado simbólico y poderes especiales, una tecnología que funciona más allá de una dimensión funcional, que afecte las relaciones sociales, las categorías, los objetos, el tejido mismo de la realidad.